MYRKA DELLANOS DEJA QUE DIOS LA SORPRENDA CON UN NOVIO

La presentadora Myrka Dellanos está de regreso con «La Mesa Caliente» (Telemundo) por Estados Unidos, y comparte qué es lo que ya no aguantaría en una relación y lo que busca en un hombre.

– ¿Tienes pareja Myrka?
No, no tengo ninguna pareja en este momento.

– Pero, ¿es porque no te apetece tener pareja?
No, me encantaría solo que no he visto al candidato.

– ¿Cómo tiene que ser ese candidato?
¡Ay, el candidato! ¿Cómo tiene que ser? Es que ¡imagínate! No es una cosa específica, creo que cuando conoces a la persona dices «creo que esta es». Puedes hacer una lista, yo he hecho las listas, he pedido a Dios por las listas pero realmente yo dejo que Dios me sorprenda.

«Obvio que me gusta una persona inteligente, me gusta una persona cariñosa, bondadosa, una persona que le guste ayudar a su comunidad; una persona artística, una persona que toque un instrumento, me gusta también que le guste la música, porque yo soy muy musical, entonces, cosas así».

– ¿Y qué es lo que ya no aguantarías de una persona?
Yo diría que son las cosas obvias; o sea, una persona violenta, una persona problemática, una persona que nunca está feliz, que siempre está buscando un pleito, como se dice en inglés ‘don’t sweat the small stuff’.

«Hay personas que todos los días buscan algo de qué quejarse y yo no soy así, honestamente. Yo creo que cuando uno ha sufrido ciertas cosas en la vida, dice ¿sabes qué? Me quedo con lo lindo, me quedo con lo bueno, busco lo positivo en cada momento y quiero una persona así».

– ¿Y qué es lo último con lo que te has sorprendido a ti misma?
Si me preguntas qué es lo último con lo que me he sorprendido es que he podido sobrevivir a las cosas que he sobrevivido, honestamente. Yo creo que cuando uno es chiquito, adolescente, tienes unos sueños de las cosas cómo van a ser y luego la vida te sorprende, tenemos situaciones en la vida que nos sorprenden, que no esperábamos que vamos a tener que atravesar.

«Pero luego Dios nos da las fuerzas, como lo ha hecho para mí, para seguir adelante, para decir ‘comienzo de nuevo’, para decir ‘tengo otra oportunidad’ y aún hay esperanza».